Es una pintura que nos invita a sentirnos parte de un ciclo natural y sagrado.
El útero, ese primer hogar, se une con la tierra fértil para contarnos con la historia de vida, muerte y renacimiento. Esta obra refleja esa conexión profunda que llevamos en nuestro ADN y en nuestra energía de conexión con nuestras ancestras.
Cada trazo es una celebración de la naturaleza y su poder para dar vida y transformarnos.
Es perfecta para quienes quieren llenar sus espacios de vida recordándonos que somos una con la tierra.
Detalles:
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Medidas: 70 cm x 50 cm
Llena tu hogar de esta energía que invita a florecer y a conectar con lo esencial.
